Ha venido el otoño
a llamar a nuestras
puertas nuevamente.
Levanto mi mano congelada.
y despejo los visillos
de todos nuestros tiempos.
Frente a las ventanas abiertas
se alza un mar inmenso.
Sobre nuestro desgastado suelo
se delinea un nuevo camino
repleto de misterios.
Cerrare para siempre
esta puerta
de otoños metaforicos,
e ire a cantar salmos nuevos
frente a esas mareas
que vienen y van
borrando las huellas
del pasado.
Sumergida entre lunas y estrellas,
me voy.
Camino desnuda
entre todos los silencios.
Toda la sal en mi boca.
Toda la sal sobre mis ojos.
Me visto toda de sal y silencios.
Me abraza , me contiene...
Yo sol,
navegando siempre
hacia todos los silencios.
Mary Patricia Oyarce M.