martes, 16 de octubre de 2012

Alma vieja.

Alma vieja.

Pareciera que no soy
 esta alma vieja
en la cual ,
penitente soy...
Pertenezco a otro mundo.
A un mundo lejano, tal vez...
Donde todo es más sencillo
que acá,
en donde no pienso
  lo que digo...
y no digo lo que desean escuchar .
Que no digo lo que pienso...
Que no digo lo que siento.
Esta  alma mia
va padeciendo
ya sin descanso,
 más de la cuenta.
Sin encontrar descanso
ni en su suspirar.
En verdad...
Solo se  alegra en la simpleza.
Se aterroriza del presente
y le espanta el futuro...
ese que tarda tanto en llegar.
¿Para dónde vas alma mía? .
Pareces no saber todas las respuestas,
no creer ,ni querer soñar...
Ya no te atreves a confiar...
ni en tus pasos .
Y  tropiezas como infante...
luego caes derrotada...
No te atreves  a llorar.
Solo te sientas a esperar...
bajo la luna llena
vestida de lutos.
A fuerza de razón
te empeñas en pagar
tus culpas...y las  ajenas .
Quieres menguar tus penas,
a ratos rezas mirando al cielo.
Alma vieja ...
eres solo arcilla requebrajada.
Cantaro de greda ,
agua contenida...
No ves que tienes los ojos
cubiertos de neblinas...
Desde el  mas allá las luces
y las voces de antaño,
pronuncian secretos tu nombre...
No escuches...
No respondas...

¡¡Vive alma mía...aquello que te resta!!

Sonrie... no hagas caso
a tanto retrazo...
Lo  que sea será
allá o acá.
Todo escrito está.
 


Mary Patricia Oyarce M.

viernes, 20 de abril de 2012

Gorrion...

He aqui
a tu pequeño gorrion,
mi buen Señor.
Insignificante...
tan poquita cosa
a los ojos
de todos los hombres.
Un simple pajarillo...
que trina tan hermoso
alabando al Creador.
Su plumaje deslucido
casi pasa  inadvertido,
volando libre  de todo mal.
Y en su pequeña humildad
conoce tanto gozo
y   felicidad...
Eso lo ignoran ,
sabios e inteligentes.
Esas pobres gentes,
que desprecian
lo poco
y se admiran de lo mucho, 
esperando siempre elogios.
No reconocen la riqueza
escondida.
He aqui Señor
a tu gorrion...
pequeño guardían
de la simpleza.


 Mary Patricia Oyarce M.


Arauco.

Arauco me esta llamando,
con voz de agua contenida.
Con voz de trutruca  al  viento.
Con llanto de viento herido.
Arauco me esta llamando,
desde un gredoso camino.
Me reclama
desde sus alturas;
latiendo su corazón
de volcán dormido.
Escarchada araucaria
alza sus  dedos verdes
entre las  neblinas.
Majestusosa  y fertíl tierra.
Reverdeces,
bendecida de orgullo
jamás vencido.
Arauco me esta llamando.
Me reclama
con voz de trueno.
Su llanto de eterna lluvía
reclamando  sus derechos.
Sangra y se desangra,
silenciosa y cautelosa.
Como el hombre
fue creado de su  barro,
 de tu seno verde alimentado.
¿Quién puede negarse a tu llamado.?
A tu grito de viento desgarrado,
a tu fuego sediento de aguas,
a tu espiga de trigo florecida.
Arauco me esta lllamando.
Con voz de agua contenida.
Con voz de trutruca al viento...
Canelo quebrado...
Copihue olvidado.
 
 
Mary Patricia Oyarce M.
.

Violeta Parra.

Naciste pobre.
Vestida de guitarra.
Artesana.
Greda y arpillera.
Cabellos de negra lana.
Piés desnudos,
derrotando el barro.
Voz de percal,
hiedra enrredadera.
Violeta Parra,
sin desearlo siquiera,
te hiciste bandera.
Canto triste de lluvías,
entre  sonrizas enamorada,
versando gracias a esta vida.
Te fuiste por que quisiste,
dejando escrito tu nombre
en los muros
de los recuerdos
vestida de guitarras.


Mary Patricia Oyarce M.