a tu pequeño gorrion,
mi buen Señor.
Insignificante...
tan poquita cosa
a los ojos
de todos los hombres.
Un simple pajarillo...
que trina tan hermoso
alabando al Creador.
Su plumaje deslucido
casi pasa inadvertido,
volando libre de todo mal.
Y en su pequeña humildad
conoce tanto gozo
y felicidad...
y felicidad...
Eso lo ignoran ,
sabios e inteligentes.
Esas pobres gentes,
que desprecian
lo poco
y se admiran de lo mucho,
esperando siempre elogios.
No reconocen la riqueza
escondida.
He aqui Señor
a tu gorrion...
pequeño guardían
de la simpleza.
Mary Patricia Oyarce M.
pequeño guardían
de la simpleza.
Mary Patricia Oyarce M.