Amanecía...
entre tus brazos olvidada.
No importaban
ya las horas del día.
Y la noche fue más bella
contemplando mi desnudez
ante el hechizo
de la luna llena.
Amanecía...
abandonadas entre tus manos,
las mías.
y tus besos coronaban
mis labios
de dulzuras nuevas.
Mientras mi pelo
matizaba colores de plata
a la luz del alba...
Sonreías...sonreía...
no cabía ya más dicha
en el alma mía.
Tus ojos resplandecían
y la luz del alba sorprendida,
armonizaba
nuestras más secretas melodías.
Mary Patricia Oyarce M.
jueves, 21 de marzo de 2013
Mujer de agua...
Un día de estos
mi alma será tan liquida,
que escurrirá como agua
entre tus manos vacías.
No podrás detener el rio,
ni la cascada que brota
muy dentro de mi.
Miraras mis aguados ojos,
y veras el tiempo
que pase sollozando
a la vera del camino,
esperando por ti.
Querrás acariciar
mis verdes cabellos,
y verás ...
que solo fueron
ramas de un sauce,
relamiendo el agua
del oscuro pozo
que cerraste al amor
de tu eterno mar.
Rio abajo...
en un recodo escondido,
el remanso.
Allí se durmió mi alma,
entre los silencios,
cansada de esperar.
Mary Patricia Oyarce m.
mi alma será tan liquida,
que escurrirá como agua
entre tus manos vacías.
No podrás detener el rio,
ni la cascada que brota
muy dentro de mi.
Miraras mis aguados ojos,
y veras el tiempo
que pase sollozando
a la vera del camino,
esperando por ti.
Querrás acariciar
mis verdes cabellos,
y verás ...
que solo fueron
ramas de un sauce,
relamiendo el agua
del oscuro pozo
que cerraste al amor
de tu eterno mar.
Rio abajo...
en un recodo escondido,
el remanso.
Allí se durmió mi alma,
entre los silencios,
cansada de esperar.
Mary Patricia Oyarce m.
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