Dispongo en mi caminar
el gozo de la total libertad.
Libre en todo mi pensar y actuar.
Como alma humana,
puedo amar, reír,
cantar disfrutar.
Puedo lo mismo odiar,
sufrir y llorar.
Tengo toda la vida
como regalo,
a mi total voluntad.
Más,
esclava soy de mi Señor.
Y soy esclava del verbo,
condenada a conjugar
su palabra.
Dulce y airosa condena,
me encadena
a seguir sus pasos.
Yo,
la peor de todas
camino besando sus huellas.
Tanto...que ya no vivo
Tanto...que ya no vivo
para mi total deleite.
Muero por vivir eternamente.
Mary Patricia Oyarce M.-
5-X-2009.
No hay comentarios:
Publicar un comentario